CARCASTILLO Y MONASTERIO DE LA OLIVA

CARCASTILLO

Categoría histórica: Villa.

Categoría administrativa: Municipio: engloba al concejo de Figarol.

Partido Judicial: Tudela.

Merindad: Tudela.

Comarca geográfica: Bajo Aragón.

Población 2018: 2.455 habitantes

Superficie: 97,8 km2

Densidad: 15,8 hab/km2

Altitud en el núcleo de viviendas: 352 m

Distancia a Pamplona: 70 km

Comunicaciones: Situado en la confluencia de la comarcal NA-124, Carcastillo-Caparroso y la red local.

Gentilicio: Carcastillés y carcastillejo.

Geografía física

En su término, que limita con Murillo el Fruto, Gallipienzo y Cáseda por el N, Sos del Rey Católico, Castilliscar y Sádaba por el E, las Bardenas Reales y el monasterio de la Oliva por el S y las Bardenas y Mélida por el O, se encuentran el mencionado monasterio y Figarol, poblado surgido gracias a los regadíos del canal de las Bardenas. El Aragón le sirve de muga con Murillo el Fruto.

Desde dicho río hacia el SE se distinguen cuatro unidades geomorfológicas: la baja llanura aluvial, de viejo regadío (330-340 m); la terraza sobre la que se asienta el pueblo (352 m), de regadío más moderno; la alta terraza de Larrate (470-480 m); y la depresión erosiva de Figarol (380-400 m), excavada en las arcillas miocénicas por una red de barrancos que, unidos en el de la Portillada, van a parar al Aragón cerca de La Oliva.

Carcastillo recibe de promedio 475 mm de precipitaciones al año su temperatura media es de 12,9º (4,3° C en enero y 22,0° C en agosto): Su evapotranspiración potencial asciende a 725 mm anuales. Conserva algunas reliquias de bosques espontáneos de pino carrasco (otros son de repoblación) en los rebordes de las altas terrazas antes mencionadas; por el resto del territorio inculto abundan los matorrales de tipo mediterráneo.

Municipio de orientación productiva principalmente agraria, cuyo nivel de empleo es similar al de la industria y servicios conjuntamente. El sector agrario contaba en 1984 con cerca de 490 puestos de trabajo, de ellos 245 de plena dedicación, 27 son familiares de éstos y unos 220 corresponden a trabajos a tiempo parcial por personas cuya ocupación principal reside en otros sectores o son agricultores por cuenta ajena.

El regadío abarca el 40% de la superficie de cultivo municipal y el secano el 60%. En uno y otro predominan los cultivos herbáceos y las barbecheras sobre los leñosos. El regadío tradicional está vivificado con acequias derivadas de una presa del Aragón sita aguas arriba y cerca del pueblo y el moderno con las derivadas del Canal de las Bardenas. Los cultivos más importantes son los cereales de invierno y primavera (maíz y cebada, sobre todo) y los forrajes (alfalfa); las hortalizas y los frutales ocupan superficies menores, lo mismo que las plantas industriales y la vid (el olivo dejó de cultivarse por los años 20-30). En el secano la cebada es mucho más importante que el trigo desde hace unos años; aún abundan las tierras que se cultivan en régimen de año y vez, y el viñedo está en retroceso. La gran roturación de los secanos se efectuó a fines del siglo XIX y principios del siglo XX; 628 Ha ocupaba la tierra de labor de secano en 1891, 2.980 en 1906, 6.026 en 1920 y 6.957 en 1935.

Carcastillo es uno de los pueblos de la Ribera con agricultura más intensa y prontamente mecanizada. Por eso disminuyó considerablemente el ganado de labor y de cría y labor en los últimos decenios: 501 cabezas de ganado mular, 151 de caballar y 93 de asnal en 1920, 66, 82 y 45 en 1961 y 8, 4 y 5 respectivamente, en 1982. También apareció tempranamente el cooperativismo agrario en Carcastillo: el 19 de octubre de 1906 se fundó la Caja Rural y el 15 de abril de 1959 la Cooperativa deshidratadora de alfalfa. En cuanto a la ganadería, tiene poca importancia la bovina de todo tipo. En el transcurso del siglo XX la ovina osciló entre las 1.500 y las 4.000 cabezas con un incremento posterior, y la caprina, que llegó a tener casi 400 reses entre 1930 y 1950, en 1982 sólo contaba con 30. Importante es la ganadería industrial de cerdos y aves (48.000 gallinas ponedoras y 95.000 pollos de carne). Los terrenos comunales ascienden a 5.588 Ha: 2.430 de secano cultivado y 780 de regadío. Carcastillo cultiva además bastantes tierras (2.731 Ha, 209 usuarios) de las Bardenas Reales, de las que es pueblo congozante.

Después del sector agrario, figura con mayor nivel de empleo el sector servicios, que ocupaba en 1984 a 188 personas en 68 puestos de trabajo. La reparación de vehículos, transporte y comunicaciones empleaba a 43 trabajadores ubicados en 17 establecimientos. Los servicios de la colectividad ocupaban a 41 personas en tres centros, destaca la actividad del Monasterio de la Oliva. El subsector comercio daba trabajo a 29 personas distribuidas en 22 establecimientos, de los cuales 18 corresponden a comercio al por menor. Cuenta este subsector con una cooperativa agraria de cereales. Las actividades de la administración local, orden público, enseñanza y sanidad ocupaban a 25 personas distribuidas en cinco centros de actividad.

El sector industrial en Carcastillo empleaba a 178 personas en 13 establecimientos industriales. Destacan las cuatro empresas metálicas, que ocupaban a 91 personas y el subsector de industrias agroalimentarias, que en número de cinco agrupaban a 27 trabajadores.

La construcción ocupaba a 111 trabajadores en 19 establecimientos, cuatro de los cuales son de montaje e instalación de edificios y obras. En la distribución de energía y agua figuran 7 centros de actividad y 14 puestos de trabajo.

En conjunto, Carcastillo contaba con cerca de 980 empleos desempeñados por 760 personas, junto a las cuales 71 buscaban su primer empleo y 35 tenían su puesto de trabajo en otros municipios.

Desempleo registrado (31.3.87): 202 personas.

Presupuesto municipal (1987): 74.217.000 ptas.

Heráldica municipal

Trae de plata y un castillo de oro de tres torres, la de en medio más alta que las laterales, almenadas de tres, el todo mazonado de gules. Por timbre una corona abierta. Es erróneo el que aparece pintado en las vidrieras del palacio de la Diputación, que probablemente pertenecería a algún abad del monasterio de La Oliva: De azur en jefe y centro y de sinople en punta, un arco de oro y tres monjes orantes del mismo metal. En el centro del jefe la figura del señor bendiciendo, en su color natural, flanqueado por estrellas de plata y un creciente ranversado de oro. En el flanco siniestro un ciervo rampante y un perro corriendo de plata. En el diestro un árbol de sinople y dos pájaros de plata volando. Ofrece la anomalía de figurar metal sobre metal, que contraviene las leyes de la Heráldica.

Casa Consistorial

Fue levantada hacia el año 1920, sobre el solar de la anterior, cuya construcción se remonta a la década de 1860, en que fue erigida sobre terrenos usaos previamente como graneros municipales.

El actual edificio sigue el estilo constructivo de la época, con ejecución en tres cuerpos. Su planta baja está construida en piedra, así como los enmarques de los vanos. El resto está enfoscado y pintado. Se sitúa en la plaza frente a la iglesia.

El Ayuntamiento está regido por alcalde y diez concejales.

En su término se encuentra el yacimiento prehistórico de El Congosto. Se encontró un miliario fechado en el año 252, y una inscripción funeraria de forma prismática muy decorada que señala el lugar de enterramiento de un hispano-romano llamado Porcio Félix Gresis.

Consta ya en el siglo X como puesto avanzado de la monarquía pamplonesa en la frontera con los musulmanes. El rey Alfonso I el Batallador otorgó hacia 1129 a sus pobladores el fuero de Medinaceli pero, Alfonso II de Aragón, y al año siguiente el monarca navarro Sancho VI el Sabio (1163) dieron el lugar al monasterio de La Oliva al que quedó vinculado como señorío eclesiástico. Carlos II aclaró que la alta jurisdicción pertenecía ala corona (1351). Dicho cenobio obtuvo también la iglesia local (1166), asignada anteriormente (1093) por el rey Sancho Ramírez a la abadía de Montearagón.

Carcastillo permaneció como villa abacial hasta la desaparición de las jurisdicciones de tipo señorial en la primera mitad del siglo XIX. Hasta entonces su historia principal fue por tanto la de La Oliva*, a que pertenecía y cuyo abad designaba por ello el alcalde ordinario que la gobernaba. En 1802 se le calculaban 1.262 robadas de tierra de regadío. En 1850 ya contaba con casa cuartel de la Guardia civil, una escuela cuyo maestro recibía 2.000 reales al año, una fuente de aguas laxantes y un molino harinero, al que acudían también las gentes de Sos.

Por excepción en la población rural de Navarra, la suya aumentó casi ininterrumpidamente durante la segunda mitad del XIX, hacia 1850 eran 546, 1.418 en 1900, 2.291 en 1920; hasta el punto de que el Ayuntamiento tuvo que decidir la ejecución de un “ensanche”, por medio de la demarcación de una zona de circunvalación del pueblo.

Para estas fechas (1920), Carcastillo contaba con una fábrica de harinas, tejería, tres fábricas de chocolate, y un hospital sostenido por el presupuesto municipal y la caridad del vecindario. Se habían hecho obras de encauzamiento del río, que iba desgastando las orillas y amenazaba las tierras de labor. La viña fue destruida a finales del XIX por la Filoxera y esto indujo a los agricultores a abandonar este cultivo y a trocarse en cerealistas.

Palacio

El palacio de la localidad, contiguo a la fachada principal de la iglesia, aparece como de cabo de armería en la nómina oficial del Reino. Más propiamente se trataba de un palacio abacial, en el que pasaban temporadas antiguamente los abades del monasterio de La Oliva. A raíz de la Desamortización, en 1835, se extinguió el señorío monacal, siendo el palacio enajenado. Es una construcción de piedra, obra del siglo XVI, con un balcón que en este siglo se transformó en corrido, que aún conserva ornamentación renacentista. Remata en una solana o galería de arcos de ladrillo, característica de los palacios de la Ribera, de indudable influencia aragonesa.

Arte

El edificio más destacable es la Iglesia del Salvador. De su primitiva fábrica (1.ª mitad s XIII), se conserva la nave, dividida en ocho tramos por arcos fajones, cubierta por bóveda de cañón apuntado, a la que entre 1863 y 1905 se añadiría un amplio crucero, cabecera poligonal, torre a los pies y capilla bautismal; todo ello cubierto por bóvedas de crucería, de acuerdo con el estilo neogótico recreado por el arquitecto Félix Medinaveitia que fuera su artífice. Su portada, emplazada a los pies del edificio, conserva el crismón.

Monasterio Oliva-Carcastillo-Navarra

El Monasterio de Oliva, un importante ejemplo de la arquitectura cisterciense, es un monumento fundado en el s. XII.
 
Obtuvo el favor del papado, la nobleza y la monarquía navarra y, a mediados del s. XII, logró convertirse en uno de los monasterios más influyentes de Navarra gracias a sus tierras y su extensa biblioteca. Más tarde, llegaron los problemas políticos y la desamortización de 1835 sumergió el monasterio en la ruina y el abandono. No fue habitado por monjes de nuevo hasta 1927, que comenzó su reconstrucción.
 
La majestuosa fachada abre sus puertas a un lugar mágico. La iglesia de Santa María, en parte románica y en parte gótica, fue fundada por Sancho VI el Sabio y su hijo Sancho VII el Fuerte. Fue construido en piedra sillar entre los años 12 y 13 y está compuesto por tres naves. La austeridad cisterciense se puede apreciar en la sencilla decoración del templo, que se limita a motivos vegetales, animales y fantásticos y algunas piedras en las bóvedas. Tiene una sala capitular que forma parte de los primitivos claustros del siglo XII, una bonita expresión del trabajo gótico temprano.
 
Desde la iglesia, puedes acceder a algunos hermosos claustros góticos del s. XIV, donde el tiempo parece haberse detenido. Sus galerías están cubiertas por bóvedas de cruces, con costillas curvas unidas por piedras decorativas decoradas. El palacio del abad está contiguo a la iglesia. Fue construido en el s. XVI y reformado en el s. XVIII.
 
En frente del ábside de la iglesia y en un área que actualmente se usa como jardín de mercado para el monasterio, se encuentra la Capilla de Jesucristo, la parte más antigua del monasterio.
 
Debes probar los productos caseros en el monasterio (exquisitos vegetales, tintos, vhites y vinos rosados ​​y un queso suave hecho con leche de vaca) y, si tienes la oportunidad, puedes quedarte en los cuartos de huéspedes para participar en los eventos de los monjes. Estilo de vida, al menos por unos días.
 
Un excelente momento para ir a Oliva es justo después de la Pascua, cuando hay una devoción de tres días. La solemne ceremonia se une al sentimiento del canto gregoriano.

Carcastillo-Navarra