ELIZONDO.NAVARRA

ELIZONDO-Historia

Está situado a 432 m. de altitud, y es la capital del municipio de Baztán, en la comarca Baztán de la merindad de Pamplona, a orillas del río Baztán.  Se encuentra junto a la N-121-B entre Elgorriaga (16 Km.) y la frontera francesa, a 11 Km.

Es el pueblo más extenso de Navarra -España-y a sus habitantes se les denominan Elizondarras.

Vamos con su historia: En 1397 el rey Carlos III el Noble, le reconoció la fidalguía e infranconía.  El Herriko Etxea o casa del pueblo, fue quemada tres veces, en 1794 por los franceses y en 1835 y 1876 por los españoles, siendo reconstruída en todas las ocasiones.  En 1847 la Diputación de Navarra construye el “camino real”.  Fue el primer pueblo de Navarra que tuvo alumbrado público propiedad de los vecinos.

En la terrible catástrofe que asoló el Valle el 2 de junio de 1913, que lo inundó todo, se dio la curiosa circunstancia de que el Sagrado Corazón de la iglesia vieja apareció después flotando en las aguas, intacto, pasando a ser para los elizondarras objeto de culto y especial devoción.  Fue algo muy relevante en aquel momento.

La Plaza de los Fueros es el punto elegido para recorrer su casco urbano, donde destacan la Casa Consistorial, barroca (año 1695), y el palacio de Arizcunenea, edificado por Miguel de Arizcun, marqués de Iturbieta (siglo XVIII) Precisamente, el Consistorio alberga un pendón que dicen que estuvo en la batalla de las Navas de Tolosa. Su barrio más típico es el de Beartzum.

En la calle Santiago, la principal arteria del pueblo, por la que pasa la carretera, están el palacete de Datue, las casas de Francesenea y Paularena (siglo XIX), o la parroquia de Santiago, construida en el siglo XX. Cuenta con atractivas imágenes policromadas en su fachada. Otros edificios nobles son Arozarena (siglo XVII), e Istekonea, llamada también Casa del Virrey. Fue de Pedro de Mendinueta y Múzquiz (1736-1825).

Es un rito en Elizondo comprar chocolate y comer una buena cuajada y un guisado de tripas de cordero llamado txuri ta beltz. Si el viajero tiene la oportunidad, no tiene que dejar de asistir a un partido de pelota; en el Baztán se juega con el laxoa, un guante de acero; como en el trinquete Antxitonea, muy concurrido.

Las torres fortalezas son la edificación más frecuente en el valle del Baztán, que aúna bajo su término municipal a 15 localidades que se distribuyen por verdes colinas en pleno Pirineo Atlántico. En Irurita se pueden admirar muchas casas palaciegas torreadas y torres medievales como la de Dorrea o la de Jauregizuria. Es en Elbete donde se alzan los palacios barrocos (s. XVII) de Jarola y Azkoa, mientras que en Arizkun se levanta la torre de Ursua.

El paseo del viajero le conduce hasta la calle Jaime Urrutia. Por esta misma vía pasará bajo los arcos o ‘gorapeak’ que inmortalizó el pintor Javier de Ciga en su cuadro El mercado de Elizondo. En la calle Braulio Iriarte, antigua calle del Sol, está la casa Puriosenea (siglos XV-XVI) con elementos del gótico final. Es el edificio más antiguo de la localidad navarra. Este edificio alberga el Museo Etnográfico Jorge Oteiza, formado a partir de donaciones particulares desinteresadas de habitantes del valle.

El recorrido por el Valle del Baztán puede continuar en Amaiur/Maya, una localidad de abundantes casas palaciegas como Arretxea (s. XVI) y Arriada (s. XVII). Otras dos torres medievales, Zubiria y Jauregizar, en la localidad de Arraiotz, completan la arquitectura defensiva de este valle pirenaico.

Cómo llegar: Desde Pamplona hay 54 kilómetros de distancia hasta Elizondo. Salir de Pamplona por la carretera a Burlada y continuar por Villava/Atarrabia dirección Francia por la N-121A hasta Oieregi. En esta localidad, enlazar con la N-121B que cruza el valle de Baztan.

Dónde dormir: Hotel Saskaitz; calle María Azpilkueta, 10; Elizondo (Navarra)

Dónde comer: Fonda Eskisaroi; calle Jaime Urrutia, 40; Elizondo (Navarra)

Para amantes del aire libre y el senderismo, una buena opción es acercarse hasta el Parque Natural del Señorío de Bertiz, a escasos kilómetros de Elizondo. Se trata de un espacio que perteneció al linaje homónimo hasta 1898, fecha en que fue adquirido y remodelado para su posterior cesión a la Comunidad Foral de Navarra. Aloja en su interior una interesante colección botánica de gran belleza y diversidad.

Con una ambientación parecida el viajero puede prolongar su excursión con una visita a Vera Bidasoa , donde Pío Baroja tenía su refugio. Y si está entre sus intenciones rememorar el más famoso proceso inquisitorial contra la brujería de la historia de España, nada mejor que visitar las cuevas de Zugarramurdi